lunes, 24 de noviembre de 2008

Que difícil es...

Que difícil es escribir estas líneas, es complicado vivir esta situación. No sé cómo reaccionar, no sé que pensar, no sé cómo seguir adelante. ¿Qué pasa cuando quieres demasiado a una persona? ¿Cuando entregas todo por él/ella? ¿Qué sucede si esa persona te corresponde? Y si esa persona ya esta comprometida, ¿cómo reaccionar después? ¿Si esa persona esta confundida? ¿Si la/lo quieres tanto que no te gusta verla/o en esa situación? ¿Le darías el tiempo suficiente para que aclare sus sentimientos? ¿Cuánto tiempo le darías? ¿Serías capaz de esperarla/o hasta que tome una decisión? Si no sabes como puedes continuar sin ella/él, ¿cómo podrías soportar su elección, si tú no estás incluida/o en su proyecto de vida? O si esa persona quiere que tú sólo seas su amiga/o. ¿Serías capaz de complacerla/o? ¿Podrías tragarte todo tu orgullo, tus sentimientos más intensos, y ser tan sólo un amigo más de su vida, ya cuando tú misma/o habías imaginado una bonita historia entre ustedes dos?

No sé qué pensar, no sé como continuar. No quiero que esta historia termine, pero quiero saber que no soy más que “el otro”. Me da miedo que no vaya a elegirme. Que sólo quiera mi amistad. Porque sé que puedo ofrecerle eso, pero ¡cómo me encantaría ser algo más! Quiero estar con esa persona. Apoyar, cuidar, querer y amar a esa persona. Tener su compañía, su amistad, su comprensión, su abrazo, su calor.

También he llegado a considerar decirle para ser su amante. El segundón. El “otro”. No es el escenario más idóneo, pero es otra manera de conservar y estar a su lado, con esa ilusión de tener una relación seria. ¿Qué tal si no me importase estar ahí aunque tenga un novio oficial por otro lado? ¿Qué tal si soy capaz de olvidar mi propia felicidad, mis creencias en la monogamia, en el amor único y verdadero, y tan sólo disfrutar el momento y concentrarme en dar y recibir placer, cariño y amor? ¿Seré capaz de hacer eso? ¿Lo podrías hacer tú?

¿Estoy yo enamorado? Aún es muy temprano para decirlo, pero tan solo leer sus palabras por el msn me hacen sentir tan bien, con una tranquilidad tan poco usual en mí. Ver esas letras ordenadas con una forma tan común pero particular, interpretar sus ideas, pensamientos, vivencias, problemas, felicidades, tristezas, experiencias. Saber que me escuchan, que me comprenden, que me quieren, que me respetan, que les importa lo que yo diga y sienta, es algo invaluable.

Pero lo peor (o mejor) no es eso, sino darme cuenta que esa persona es prácticamente mi compañía espiritual. Somos tan parecidos. Pensamos igual, opinamos igual, nos han pasado muchas cosas igual, coincidimos en casi todo. Pareciera -aunque no quiero pecar en afirmar rotundamente esto- que hubiésemos nacidos tal para cual. O que mística o espiritualmente estuviésemos unidos, como si compartiéramos un vínculo intangible y mágico que nos haya juntado en este momento de nuestras vidas. Desde la primera vez en que nos vimos, se me quedó mirando y me preguntó si nos conocíamos de antes porque mi cara se le hacía muy conocida. Esa persona también me hizo sentir cosas que no comprendí en ese momento, pero yo las descarté pensando en que sería uno de mis tantos amores imposibles. Claro, tampoco es que somos cien por ciento iguales, tenemos nuestras diferencias, y nuestras discusiones son fenomenales ya que ambos sabemos defender nuestras posiciones y respetar las contrarias, ambos comprendemos que no siempre podemos ganar y que la otra persona también merece su respectivo crédito.

¡DIOSES!

Quisiera que todo fuera diferente, quisiera que esto no hubiera pasado. No, no quisiera eso, mejor prefiero decir que quisiera que ese “otro” no existiera, que solo estuviera yo en su vida, que me buscara solamente a mí, me necesitara a mí y sólo quisiera estar conmigo. Que ansiara mi compañía, mi atención, mis palabras, mis brazos, mis besos, mi pasión. Que nadie más opacara nuestra relación, ni su familia ni la mía, ni sus amistades ni las mías. Que seamos dos, y nada más que dos. Que podamos vivir nuestras vidas juntos, sin más problemas que los comunes de los cuales sabemos salir rápido. Sin más problemas que aquellos que nosotros mismos nos busquemos y nosotros mismos solucionemos. Sin más complicaciones de los que nos generen las malas lenguas y que sepamos hacer oídos sordos.

Por tan solo una vez más en la vida, quiero ser feliz… Junto a él.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cuerpo Vs. Rostro

El viernes pasado estaba yo caminando a la salida de mi trabajo, y en esa misma vìa iba una mujer con un cuerpazo que yo me quedè :O Caminamos asì por un rato y yo veía que todo hombre que veía en dirección contraria volteaba la cara para verla. Yo pensé "Esa chama debe de tener el rostro mucho más lindo, o al menos una gran pechonalidad". Ya con la intriga, decido sobrepasarla para verle su rostro, pero cuando lo hice... destrucción total. La tipa no era fea, sólo que NO ERA LINDA. Estaba descuidada, tenía una nariz que parecía sacada de un disfraz de halloween, y su "parachoques frontal" era pequeño y estaba totalmente cubierto.

Ahora, mi pregunta es, ¿cómo es que hay gente que tiene un cuerpo tremendo, pero un rostro horrible? ¿O al revés? ¿Cómo puede alguien cuidarse tanto su rostro o su cuerpo, y descuidar lo demás? No lo sé, no me parece concebible. Para mí una persona linda debe ser linda en todos los aspectos de su vida. Al menos hablando fìsicamente.

Sí, lo sé, soy un superficial, un plástico, lo admito. Pero díganme: ¿a quién no le gusta la belleza? Algún debatidor quizá venga y me pregunte "¿qué es belleza para mí? porque lo que es bello para uno, puede que no sea bello para otro. Además que hay muchas clases de belleza, está la belleza física, mental, psicológica, espiritual." A esa persona yo le respondería que yo hablo meramente de la física, que aunque yo no sea plástico al 100% por esa clase de belleza, sí me llama la atención en al menos un 75%. Y es que si vieran las fotos de los chicos y las chicas que han sido mis novios, se darían cuenta que yo no me empato con misses o misters, todos ellos fueron mas o menos feitos (con alguna que otra excepción), pero básicamente estuve con ellos por lo bien que me sentía, por lo bien que me trataban, sin ningún tipo de inclinación superficial (todos eran muy bellos para mí). PEEEEERO, el gran "pero" en mi vida es que lo primero en que me fijo de una persona, ya sea en la calle o en internet, es en su fìsico. Apenas veo que tiene algo que a mí no me gusta y yo digo NEXT!!

Fíjense, yo tengo en mi mente un patrón bien definido de cómo debe ser un hombre y una mujer para que me atraigan al menos físicamente. En la mujer, ella debe ser de color de piel claro, aunque no necesariamente blanca, me gustan mucho las chicas de tez canela. Cabello negro o marrón oscuro, largo, de preferencia lizo. Debe ser más baja que yo (<1,75), con 1,65 está bien. Rostro lindo, facciones delicadas, proporcionadas (nada de nariz, labios u ojos muy grandes o muy chicos), con poco maquillaje. Delgada, con tren delantero estándar (no tan grandes ni pequeños) y trasero firme y bien definido (que los pantalones blancos se le vean... uff)

En los hombres, deben de ser de mi misma estatura o un poquito más altos. Su piel no oscura, pero no tiene que ser blanca pálida tampoco, un tono intermedio me basta. Cabello bien arreglado, corto o pelilargo, negro u oscuro. Delgado o peso normal, no tan obesos ni tan musculosos, de echo éstos sólo me dan morbo pero no me provoca estar con ellos. Rostro amable, atractivo, ojos claros y grandes, voz profunda. De preferencia bien afeitado o con una barbita delgada y sexy. Ah, y el trasero se le debe ver bien en jeanes y pantalones LOL.

Estos son mis patrones principales. Suelen ser flexibles dependiendo del caso. Recuerden también que sólo les estoy hablando del FÍSICO. No mencioné nada más. Hay muchas cosas que complementan mi imagen de la mujer y el hombre perfecto, como su personalidad, la confianza que me brindan, la forma en que me tratan... cosas en las que yo también me fijo (las otras facetas de la belleza) pero que no hice hincapié en este post. Aquí sólo quería plasmar lo que pienso de mi plasticidad por el físico.

¿Algún día lo superaré? No lo creo, pero como ya lo he dicho antes, eso no va a causarme problemas para conseguir pareja, ya que yo busco el paquete completo, no solo el envoltorio, pero no me evita que yo eche una que otra miradita por ahí, ¿verdad? LOL ^^
(el problema ya será cuando llegue a conseguir nuev@ novi@ y tenga que ser más prudente a la hora de "ejercitar mi vista" jajaja)

Nos vemos la próxima semana

=)


PD: Hoy no me pude decidir por una sola frase, así que aquí les dejo tres: xD

La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.
José Ortega y Gasset

La Belleza es un privilegio, pero no de todos.
Anónimo

La belleza está en los ojos que la mira.
Anónimo

viernes, 7 de noviembre de 2008

Lo que rápido viene, rápido se va

Qué tanta verdad tiene el siguiente enunciado para ti: “Yo suelo enamorarme fácilmente, con una mirada, una sonrisa, o unas palabras bonitas ya caigo rendido a sus pies”.

a) Mucha verdad, yo siempre soy así.
b) Bastante verdad, suelo enamorarme un poco rápido, aunque no siempre.
c) Verdad a medias, me enamoro en algunos momentos de forma rápida y en otras muy lenta.
d) No tanta verdad, soy dur@ para enamorarme.
e) Completamente falso, yo jamás me he enamorado rápidamente.

La semana pasada estuve en una fiesta y de pronto se empezó a desarrollar una actividad terapéutica (por favor, no preguntéis), y todos por turnos empezábamos a decirnos los unos a los otros lo importante que éramos en este mundo y que estábamos orgullosos del otro por sus acciones positivas realizadas hasta este momento.

Éramos un grupo mixto, mujeres, hombres; ancianos, jóvenes; heteros, homos, bix... Sólo de esto último nadie sabía quién era qué, sencillamente no estábamos pendientes de eso, pero la actividad se realizó sin ningún inconveniente.

Lo interesante de esta “terapia” es que muy pocos nos conocíamos en realidad. Éramos un grupo totalmente de desconocidos mirándonos a los ojos y diciéndonos que éramos personas importantes y que nos sentíamos bien. No era hipocresía, sino una forma de reforzar la conciencia y el autoestima de cada uno de los participantes.

Pero el detalle, el origen de este post mismo, fue que en una de esas me tocó compartir palabras con un muchacho, de unos 22 o 23 años, que al mirarme a los ojos, y decirme esas palabras tan motivadoras, yo quedé flechado. El chico era como de 1.70 de estatura, caucásico, unos 80 Kg aproximadamente, cabello corto castaño claro, ojos marrones claros casi como el color miel, su voz profunda, grave, pero con una suavidad y una sutileza que no parecía coincidir con su registro; y una sonrisa, ¡dioses! una sonrisa que podía derretir el iceberg más helado. Estaba vestido con un suéter morado Indiani, y un jean azul claro, de esos que se usan ahora. Cuando él terminó de hablar, yo no sabía ni qué responder, mi mente había tenido un colapso en ese momento.

Lamentablemente, mi valentía se mermó en ese momento y al terminar la “actividad”, no pude acercarme a él para pedirle su teléfono, su msn o al menos su nombre. Al salir de ese lugar, me regresé a mi casa acompañado de una amiga que había ido conmigo, y le confesé lo que sentí por ese chamo. Ella me soltó una realidad que yo conocía pero que no me gustaba admitir: Que soy un tonto enamoradizo.

Me puse a pensar en eso, y me di cuenta que era verdad. Siempre suelo ilusionarme de la gente con facilidad. Tan sólo con un par de palabras bonitas, con una sonrisa encantadora y con una personalidad carismática (acompañados de un rostro atractivo LOL) pueden hacerme imaginar tantas cosas que en más de una ocasión me ha originado malos ratos, tal y como me pasó con mi amigo y con mi compañero de trabajo.

Y haciendo memoria, siempre me ha pasado lo mismo. En mi rutina diaria existen varias personas que me resultan muy atractivas y que me encantaría tener algo con ell@s; en mi pasado siempre han existido chicas y chicos de los cuales me he llegado, no a enamorar técnicamente, sino atraerme intensamente.

¿Será tan malo ser así de encaprichado? No lo sé. Lo que sí sé que es burda de complicado y fuerte recuperarse después de un rechazo, y los golpes que uno lleva al enamorarse de la persona equivocada son tan fuertes como los que da un badajo de campana de iglesia.

Lo único “bueno” (por decirlo así) es que tal y como viene un capricho, éste se va, y deja el espacio abierto para que otro tome su lugar y yo empiece a sufrir por una nueva persona, hasta que un buen día me entre un valor de yo no sé donde y le diga a mi capricho del momento que me gusta mucho, a ver que sucede, quizá sea lo más sano para mí, o quizá la embarre y pierda toda oportunidad con él o con ella.

En fin, ¿qué opinan ustedes? ¿Les ha pasado lo mismo o algo parecido? ¿O son fuertes para el amor y los caprichos tontos? ¿Quieren responder a la encuesta del principio?

Hasta la próxima semana =)