domingo, 23 de marzo de 2008

Crónicas de un bi (4, besos de chicas y chicos)

La historia de ella es como de cuentos de hadas. La había conocido aproximadamente un año atrás por Internet y habíamos sido buenos amigos. Ella vivía aproximadamente a unas 8 horas de la capital, así que las probabilidades de conocernos eran pocas. Pero para buena suerte de ambos, se estaba acercando el mes de noviembre y yo había sido invitado a un baile de gala donde podía llevar a una persona conmigo. Como ella (de ahora en adelante la llamaré Carmen, aunque como lo sospecharán, también es ficticio) estaba planeando visitar la capital para esa fecha, decidí que la mejor forma de recibirla sería llevándola al baile, así sea como solo una amiga.

Cuando Carmen llegó a la ciudad, el primer sitio donde nos vimos fue en un centro comercial, y pasamos una tarde bien agradable comiendo unas hamburguesas y charlando de todo y demás. Luego nos fuimos a un local de entretenimiento, donde jugamos maquinitas, competimos en vehículos virtuales, nos enfrentamos en un jockey de mesa y por último nos montamos en unas atracciones mecánicas que estaban en ese mismo lugar. Fue un día muy divertido, como ella se lo merecía. Al final, Carmen se tenía que ir y nos despedimos de forma amistosa.

En los próximos días no nos pudimos ver debido a diversos compromisos de ambos, pero cuando por fin llegó el baile que estábamos esperando, tuvimos un “encuentro cercano del tercer tipo”.

La fiesta estuvo bastante buena, la bebida un poco escasa, la comida se podía mejorar, pero Carmen estaba exquisita. Vestía un traje color crema y su cabello suelto que le lucía tan bien. En un par de momentos dimos un paseo para tomar aire fresco por los exteriores de la pista de baile, y en uno de ellos, nos quedamos mirando el cielo y las estrellas, de repente nos quedamos cayados y, sin que yo lo esperara ni siquiera, ella se volteó a mí y empezó a acercarse lentamente. Pude ver sus labios moverse en dirección a mi boca y no tuve tiempo de comprender lo que estaba pasando. Cuando caí en mí, me di cuenta: ¡¡estaba besándome por primera vez en mi vida con una mujer!! No era mi prima, ni mi hermana, ni mi mascota, sino ¡¡una mujer de carne y huesos!! Decidí que no era momento para pensar y me dejé llevar por el beso y se lo respondí. Duramos unos segundos (que parecieron horas) hasta que nos separamos y ella me miró y me dijo: “Espero que no pienses mal. Es que ya no podía aguantar las ganas de besarte”. Y yo le respondí: “Descuida, no puedo negar que estaba pensando en lo mismo”. Y en esta ocasión fui yo el que la besé a ella.

Estuvimos un buen rato ahí afuera, mientras nos lamentábamos que ella se tuviera que regresar a su casa, pero decidimos que no íbamos a pensar en eso, que teníamos que aprovechar el momento. Pero no llegamos más lejos a unos buenos litros de saliva tragados por ambos. Esa velada la terminamos todos en un restaurant que abría las 24 horas como a las 6am. Después ella tomó un taxi y se fue al apartamento donde estaba pasando esos días.

A los pocos días nos volvimos a ver, justo 24 horas antes de su partida definitiva a su tierra natal. Fue una despedida bastante emotiva, nos encontramos en un Parque donde nos acostamos en la grama mientras conversábamos y las lágrimas se nos salían solas, luego volvimos al centro comercial donde nos vimos por primera vez y cenamos en el mismo lugar. Al final, nos dimos un eterno beso en el andén del subterráneo antes de despedirnos de una vez por todas.

Mi corazón estuvo herido en exceso, y por semanas no quise saber nada de nadie, pero lo que no sabía yo es que el destino me podría en frente a una nueva persona, esta vez, de un género distinto.

Deprimido, volví al Internet y un día muy casual, conocí a un chico que para ustedes se llamará Gabriel. Chateamos por semanas y me cayó muy bien. Era un chamo trabajador, estudioso, amable... Llegó a ganarse mi confianza así que le di mi número telefónico y me escribía casi todos los días. Pero yo quería conocerlo en persona, así que cuadramos un buen día para ir al cine juntos.

Ese día nos encontramos en un centro comercial y lo primero que se me venía a la mente es: “Oh, Dios mío, ¡estoy saliendo con un hombre!”. Pero supe disimular y pudimos llegar sin muchos tropiezos a la sala del cine.

La película no era tan mala, pero Gabriel se estaba quedando dormido porque había trabajado mucho. Yo nunca había hecho cebo en un cine y ese día no iba a ser mi primera vez, así que yo sí vi mi película. Al salir, él se disculpó por haberse dormido en la sala, y yo le dije que eso no me molestó nada (cosa que era una verdad a medias). Luego nos sentamos a hablar y ahí fue que ocurrió un evento que yo sí que no me lo esperaba. Empezamos a contarnos acerca de nuestras vidas personales, y yo le hablo de mi familia y de mi hermana. De repente él me dice: “¿Cómo se llama tu hermana? Porque yo conozco a varias personas en esa zona donde tú vives”. Yo le respondo: “Susana”. Y él: “Ah, ya sé quien es ella... ¡ES AMIGA MÍA!”.

Yo quería que me tragara la tierra... Pero continuamos hablando. Resulta que Gabriel y mi hermana Susana tenían varios amigos en común y por eso se conocieron ellos dos, y en las fiestas siempre están en el mismo grupo. Yo me dije: “Que demonios, con tal que él no se vaya de chismoso”, y decidí continuar con el acercamiento a Gabriel. Pero el horario y los compromisos de ambos, nos impidieron que volviéramos a tener una segunda cita, hasta que nos organizamos y armamos un plan para vernos... ¡en mi propia casa!

Él, supuestamente, iba a ir a visitar a mi hermana a la casa, iba a ir con un amigo hetero de Susana y él e iban a llevar unas botellas de ginebra. Yo, según el plan, como conocía al amigo hetero, también me iba a incorporar en ese encuentro “casual” y así podría al menos estar en la misma habitación donde estaría Gabriel. El plan salió de acuerdo a como lo pensamos, y hasta nos fue mejor, ya que (después de tomar bastante y de jugar monopolio) mi querida hermana cayó profundamente dormida y Gabriel y yo aprovechamos para hablar con el hetero mientras nos tomábamos de las manos (para aclarar, él ya sabía que Gabriel era gay y que yo era bi porque Gabriel mismo se lo dijo después que me lo consultara antes y que yo accediera). El hetero (no vale la pena ponerle nombre ficticio) nos sugirió que deberíamos hablar con Susana, y yo le dije que eso estaba en mis planes, pero que no lo haría por los momentos, sino cuando estuviera más preparado.

Cuando ya estábamos todos listos para dormir, yo no podía llevar a Gabriel a mi cuarto (en principio porque para mí, ese paso era muy grande en ese momento), así que le preparé el sofá para que se acostara ahí. Luego que él se acostó, yo me quedé a su lado hablando un poco y de repente se me metieron unos antojos de cometer una locura. Eran ya las 4am, todo estaba oscuro y no habían moros en la costa, así que ¿qué podría salir mal? Me le acerqué y lo besé... De repente, un ruido nos alerta y nos separamos rápidamente: mi abuela había salido de su cuarto, entró al baño y luego se regresó. No creo que nos haya descubierto, y si lo hizo, se lo cayó y no dijo nada.

Después de eso, escribí en mi diario personal esta entrada:

“No hay comparación, no hay elección: besar a un hombre y a una mujer son dos cosas tan distintas como iguales. El contacto con los labios es de la misma forma, los jugueteos con la lengua son muy parecidos, la sensación en ambos es tan genial... La única obvia diferencia fue, por supuesto, la barba incipiente que tenía Gabriel, lo cual le da un ingrediente extra a la situación. Carmen, por su parte, tiene mérito por haber sido ella la que dio el primer paso, pero yo por mi parte fui el que me acerqué a besar a Gabriel cuando yo lo vi tan cómodo en el sofá. LOL. Con Carmen, todo fue tan mágico, la fiesta, la ciudad, los alrededores de la pista de baile, el cielo parcialmente nublado, cuando nos quedamos en silencio, cuando nuestras miradas se conectaron... fue como si algo dentro de mí explotara. Me le acerqué y nos besamos como jamás había besado a nadie jamás. Sin contar los besos que seguían, que eran mejores que los anteriores. La perspectiva de que ella tenía que marcharse fue lo único que empañó la noche. Con Gabriel, en cambio, todo fue diferente, la sala oscura, totalmente al descubierto, el sofá en medio de todo, él acostado cómodamente, yo a su lado hablándole casi al oído, luego acercándome para besarlo, mi abuela entrando al baño, yo continuando el beso, mi abuela saliendo del baño, Gabriel separándome de él para que no nos descubriera... jejeje... La situación fue mucho más excitante, lástima que duró tan poco.”

Esa fue la aventura más arriesgada que he tenido hasta ahora en mi propia casa, pero no es la única que he hecho... Pero, como es costumbre, eso se sabrá en el próximo capítulo donde les hablaré de mi descubrimiento más grande: La vida en el ambiente.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Crónicas de un bi (3, afrontando mi sexualidad)

Entré en una carrera que no me gustaba, pero decidí continuarla hasta que aprendiera a quererla en verdad. En este nuevo mundo conocí a muchas personas e hice verdaderas amistades. Caí enamorado de una chica hermosísima de mi clase pero yo era muy tonto para declarármele. Una morena, cabello largo y negro, ojos hipnotizantes, un olor dulcísimo. Hasta que un triste día la veo besuqueándose con otro de mis compañeros de salón. Mi corazón se rompió en miles de pedazos. Caí en una depresión terrible y terminé cayendo, no en el alcohol, sino en el Internet.

Visité muchas páginas diversas por razones de mi misma carrera, pero mi fiebre real comenzó cuando empecé a leer relatos eróticos de una página bastante conocida. Ya para este momento de mi vida yo sabía que algo en mí no era “normal”, sabía que me llamaban la atención alguno que otro chico, pero trataba de negarlo. Sin embargo, terminaba leyendo los relatos de los hermanos que se hacían pajas juntos, o de las primeras veces entre dos primos, o entre amigos. En fin, relatos gays. Por un lado me daba curiosidad, pero por otro trataba de negármelo. No puedo negar que me imaginaba a mí mismo protagonizando alguno de esas historias, y siempre terminaba muy excitado, lo que me hacía recurrir a mi amiga Manuela xD.

La universidad pasó sin que me diera cuenta, y yo aún seguía mermado sexualmente hablando. Mi problema principal: había perdido la confianza en mí mismo. En mi última oportunidad con la chica de mis sueños, la llamé aparte en los pasillos de mi universidad, la arrinconé en una pared y la miré a los ojos. Nos quedamos así por unos segundos pero no me entró el valor necesario para besarla. Ella me dio la espalda y me dejó ahí, lamentando mi cobardía.

También recuerdo que por esos años me empecé a ilusionar con una amiga de la secundaria, íbamos al cine juntos, la invitaba al Parque, al Zoo, iba a su casa para hacerle mantenimientos a su PC, me la llevaba muy bien con su mamá y su hermana... En fin, poco a poco me estaba enamorando de ella. Pero llegó un momento en que no aguanté más y en su propia casa empecé a contarle la historia de una chica que me llamaba mucho la atención, le dije que estaba seguro que ella no sabía de mis atracción hacia ella. Al salir de su casa, mi amiga me acompañó a esperar al taxi; cuando llegó, desde la ventanilla del coche le dije: “¿Recuerdas de la muchacha de la que estaba hablando en tu casa?”. Ella asintió, y yo le respondí antes que el carro arrancara: “Eres tú”. La dejé ahí, y me fui sabiendo que eso era algo que ella no se lo esperaba. A los pocos días nos volvimos a ver y me dijo casi sin anestesia: “Yo no siento lo mismo por ti, tú eres mi amigo”... Como detesté esa frase en ese momento. Mi corazón no se reponía de una derrota cuando ya estaba destrozándose otra vez.

Después de esas historias, yo podría decir que mi razón principal de que soy bi es que he tenido malas experiencias con mujeres, y que ando buscando algo diferente en los hombres, pero he aprendido y he madurado, y ahora sé que soy bi porque lo soy, sin excusas tontas... Y no es que ahora me la doy de valiente, sino que después de esas duras experiencias he tenido que evolucionar...

De hecho, mi primer acto valiente que en verdad tuve, fue justo en el mismo mes de mi acto de graduación en la universidad: aceptar de una vez por todas mi bisexualidad. Eso fue en junio del 2006 y yo ya estaba bien claro de lo que era. Mi primer paso fue aceptarme a mí mismo, pero aún tenía que reunir el valor para hablarlo con mis amigos, así que volví a descargar mis pensamientos en mi diario improvisado: mi celular. Aquí entra la historia de mi primer post, donde una de mis amigas -a las que yo estaba seguro que le iba a contar- leyó todo lo que yo escribí en el teléfono. Fue una especie de alivio el que lo hiciera, ya que yo no sabría cómo podría hacerlo en persona.

A los pocos meses, seguí con mi afición favorita, el Internet, y conocí una página interesante donde subes tu foto y otras personas pueden votar si eres sexy o no. Al comienzo sólo entraba para ver gente bonita, pero luego le vi el juego de poder contactar a esas personas. De esa manera conocí a varios chicos de ambiente, los agregaba a una cuenta de correo que había creado específicamente para eso, y así fue que tuve mi primer sexo virtual. Ver masturbarse a otro chico en frente de ti, y en vivo es algo que de verdad amé mucho. Pero sólo lo hice una sola vez.

Con tantos chicos a mi alrededor, no esperaba que ocurriera lo que pasó a finales de año: me volvería a enamorar de otra chica. Pero claro, eso es parte del siguiente capítulo... Además, pude llegar a una conclusión de la indecisión más grande de mi vida: ¿quién besa mejor, los hombres o las mujeres?

martes, 18 de marzo de 2008

Felices Fiestas!

Hola!
En primer lugar quisiera desearles unas felices fiestas a quienes celebren la Semana Santa... y a los que no, espero que estén pasando unos buenos días de vacaciones y de relax!

lol

En segundo, me disculpan que no haya actualizado aún, pero estoy en proceso de organizar todo lo que son mis Crónicas...
Hasta ahora, sé que serán al menos unos 14 capítulos, más algunas cosas Off Crónicas... los cuales la mayoria están en cuadernos que debo pasar a Word para luego traerlos a ustedes.
Los otros pocos, los he estado escribiendo en estos días, son estos primeros 5...
Con respecto a las citas... no son mías. Las dejo después de algún post que contenga alguna historia y trato que aporten algo al tema principal de la entrada.

Bueno, es todo..
Un beso y un abrazo a todos!
=)

jueves, 13 de marzo de 2008

Crónicas de un bi (2, mi adolescencia turbada)

Mi desarrollo no llegó cuando yo quería que llegara; mientras en el liceo todos hablaban de la masturbación, de los cambios físicos y hasta de las primeras relaciones sexuales, yo pensaba en otras cosas, y al escucharlos hablar del tema, me inquietaba que aún no me hubiera salido vello púbico, axilar o corporal (y ni hablar del facial). Cuando descubrí mi primer pelo en la zona genital, me sentía orgulloso, cuando vi que me empezaban a salir vellos en las axilas ya me creía un hombre, pero cuando veía el tamaño de mi miembro, todo eso se me borraba de la mente.

Aunque el tamaño de mi pene no fue un impedimento de que haya sido un niño bastante excitable, esa cosita se paraba con todo: en la calle, en la escuela, en mi casa, y principalmente en el baño, cuando me disponía a tomar una ducha. Yo en ese entonces no sabía para que se paraba, ni quería averiguarlo (quizá sólo haya tenido una idea vaga), y cuando terminaba mi baño, me colgaba una toalla semi húmeda en mi miembro hasta que la presión lo ayudara a regresar a su tamaño natural y así poder ponerme mi ropa interior.

Todos los días era igual... Hasta que, ya en mis 15 años, mis dulces 15, descubrí el placer de las pajas xD.

Mis memorias de esa época son muy pocas, pero sí recuerdo mi primera masturbación. Ya sabía cómo hacerlo, porque en el liceo había hablado con un compañero que lo hacía todos los días, así que tenía una idea. Ese día traté de masturbarme en el baño, pero no llegué a terminar, no me sentía cómodo. Salí y me metí a mi cuarto, me acosté en mi cama y me tapé con una sábana por si alguien entraba de improviso (mi puerta no tenía seguro). Empecé a darle, a subir y bajar la mano, al principio poco a poco, y luego más rápido. Cuando de repente empecé a sentir un cosquilleo extraño, como si tuviera ganas de orinar. Traté de levantarme para no manchar nada, pero era demasiado tarde. Solté apenas tres pequeños chorritos transparentes que alcanzaron la sábana que tenía encima. Me levanté, me examiné y revisé la sábana. A los pocos segundos comprendí que me había masturbado por primera vez en mi vida. Mi primer pensamiento es que me sentía sucio, no me agradó tanto haberlo hecho. Pero a los pocos días lo volví a repetir.

Mi obsesión por masturbarme alcanzó límites que no sospechaba: no me agradaba hacerlo, pero hasta hacía citas en mis almanaques para saber cuándo lo volvería a hacer. Me programaba bastante bien.

He aquí lo que pude recuperar de un viejo diario (que en realidad era un cuaderno viejo):

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26-1-2000

Querido Nuevo Diario.

Aunque sea varón, tenga 16 años, igualmente necesito un diario, tal vez más adelante piense que es una estupidez, pero intentaré anotar cosas importantes acá.

El año pasado, como en agosto, empecé a masturbarme. Muchos pensarán que es para locos, o que no tenemos identidad sexual, yo pienso que es algo natural, por que ¿quién no se masturba? No sé. Supongo que todos los hombres y muchachos lo hacen. Es para expresarse sexualmente y “para practicar”. Hoy lo hice en el baño principal, sobre el lavamanos, algo no muy bien pero no me importa. Es mi primera vez que lo hago este año. Me siento muy bien haciéndolo, pero no me agrada la eyaculación, me parece desagradable, aunque debe ser mejor en la vagina de una mujer. Tal vez tenga la mente sucia pero no creo poderla limpiar.

Tengo un problema de exhibicionismo, cuando me desnudo para bañarme, normalmente me excito, se me para, luego poco a poco se me baja la excitación. Espero que no sea así toda la vida.

Tengo 16 años, los cumplí en octubre, pero mi cuerpo no es de un joven de mi edad, sino menos desarrollado, mido 1m 69cm, no me ha salido bigote, sólo vellos claros medio se ven. Sí tengo vellos axilares y en los testículos, también sobre el pene. Tengo un pelo en la tetilla derecha. En el lunar que tengo en el cachete están dos vellos oscuros. Ni en las piernas ni en los brazos tengo vellos oscuros. ¿Será normal eso? ¡Hasta luego!

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11-2-2000. 4:01pm

Acabo de hacerlo. En mi cuarto, me estoy fastidiando de hacerlo. Pero es tan cool.

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2-3-2000. 2:20pm

Hola, espero que nadie te haya leído, tengo tiempo que no te escribo.

No, no lo he hecho todavía, lo haré la semana que viene. Hice, hace unos días, las posibles fechas para hacerlo, ya que normalmente a las 2 semanas de haberlo hecho me dan ansias y deseo hacerlo. Las fechas son separadas cada 4 semanas. Lo hice el 11-2; la próxima vez lo haré el 10-3, cae día viernes, todas caen viernes. En el mes de junio lo haré 2 veces, el 2 y el 30.

Los días son los siguientes: 10-3; 7-4; 5-5; 2-6; 30-6; 28-7; 25-8; 22-9; 20-10; 17-11 y 15-12.

Espero cumplir estas fechas, pero si sigo teniendo estas ansias, creo que deberé cambiarlas. Quizá en algún tiempo no necesitaré hacerlo. Espero.

¡Nos vemos!


No necesito decir que no obedecí el calendario propuesto. Aunque no llegué a masturbarme todos los días, sí llegué a hacerlo cada dos o tres.

Mi vida en el liceo terminó y yo no había conseguido novia aún (¿por qué será?), y mi concentración se volvió a mis estudios en la universidad. Pero eso será parte del siguiente capítulo.

Los adolescentes experimentan fácilmente
sentimientos amorosos puros; disocian
lo físico de lo sentimental, el cuerpo del alma

miércoles, 12 de marzo de 2008

Ironías de la vida

Hola, aun no tengo la entrada lista de mis Crónicas, pero tenía que desahogarme de alguna forma...

Si fuera católico en este momento diría: "¡Dios mío! ¿Por qué a mí?"

Y es que me pasan unas cosas (no digo que a otros no les pasen cosas, pero esta historia es mía jejeje)...

Si son bisexuales, ¿les ha pasado alguna vez que cuando están en etapa de "conquista" de un hombre, viene una mujer y se te mete en los ojos? Eso me pasa a mí... Cuando quiero ser bien gay, me salen relaciones heterosexuales, y cuando quiero relaciones héteros, es que más me llegan oportunidades con otros hombres!

Este es el caso actual: Conozco un chamo ahorita y estamos en la etapa de conocernos. Aun no sé si vamos a tener algo, pero la cosa es que está ahí... tengo ya un año sin una relación seria, y la expectativa que esta pueda llegar a serlo es grande. Pero además, hay una chica que fue mi ex-novia (en realidad fuimos novios solo por un par de semanas, pero como ella vivía bastante lejos, tuvimos que romper la relación por el bien de los dos). Pues ahora ella se mudó a la capital, está muchísimo más cerca de mí... y si volvemos a retomar el contacto diario, creo que podríamos volver también.

Yo soy una persona bastante fiel, así que no me gusta la idea de tener dos relaciones al mismo tiempo. Quizá ninguna de las dos maduren lo suficiente (en el peor de los casos), o quizá sí... pero el caso es que soy yo el que tengo que elegir a quién quiero a mi lado.

Y por si fuera poco, tengo un amigo (hétero) que vive algo lejitos, pero que tengo mucho contacto con él, y en estos días me habló para hacer una pequeña orgía, él con una tipa que conoce y yo con mi ex-novia... y si no he vuelto con ella, me dijo que no importa, que un trio también es bueno.

O.o

No sé que hacer... si obedecer mis principios y tratar de tener una relación nada más, o si arriesgarme e intentar hacer de todo... No olvido un viejo refrán: El que mucho abarca, poco aprieta.

Espero obtener pronto la respuesta...

Bueno, es todo por ahora.

Un beso a todos...

La ironía es la valentía de los débiles
y la cobardía de los fuertes.

martes, 11 de marzo de 2008

Un pequeño break

Antes de seguir con mis Crónicas, necesito hacer un break...

En primer lugar, porque tengo todo eso escrito en cuadernos, y tengo que pasarlo en limpio, ordenar las ideas y luego publicarlas aquí.

Espero que en pocos días ya tenga el próximo capítulo listo... Tengo mucho que contarles...

Tambien quiero agradecerles a los que me han dejado comentarios... =)

Cuidense... ya tendrán información adicional! No desesperen!! xD

Un beso a todos

viernes, 7 de marzo de 2008

Crónicas de un bi (1, el dulce comienzo)

Antes de nada, muchas gracias por sus comentarios... De verdad que de esa forma me inspiran a seguir escribiendo...

Ahora sí, mis Crónicas: Bueno, empecemos desde el principio. Como ustedes quieren conocer la historia de un bisexual, les hablaré del primer chico del cual me he enamorado.

Tenía yo la tierna (sip, aunque no lo crean, tierna) edad de 11 o 12 años cuando me gustó enormemente un compañero de mi salón. En realidad no recuerdo casi nada de él, sólo tengo su rostro grabado en mi mente, tipo película hollywoodense. Sólo está él ahí de pie, en el patio de mi escuela, y todo a su alrededor moviéndose en cámara lenta. Ah, y su nombre era Ángel (tipo Candy-Candy) a menos que mi mente lo hubiera inventado luego. No sé que pasó con él, creo que ese mismo año lo sacaron del colegio, nunca ocurrió nada más (ni me imaginaba en esos días que pudiera ocurrir algo) pero la cuestión es que nunca supe nada más de él.

Pero ese chico no fue la primera persona de la que me he enamorado. Mi primer amor vino en la falda de mi hogar. No, no fue mi madre (como lo podría considerar Edipo), ni mi hermana, sino mi prima-hermana. Ella y yo nacimos el mismo año, yo unos pocos meses antes que ella, y de pequeños vivíamos en el mismo edificio y, por ende, nos la pasábamos juntos. En el preescolar, en mi apartamento, en su apartamento... ella era mi segunda hermana (mi hermana biológica es año y medio mayor que yo, y en aquella época peleábamos a cada rato). Eso quiere decir que mi prima era todo lo que mi verdadera hermana no era: una amiga y compañera.

Carolina (nombre ficticio de mi prima) y yo muy pronto nos dimos cuenta lo que pasaba cuando nuestros labios se unían: todos a nuestro alrededor se alarmaban y nos perseguían para que dejáramos de hacerlo... jejeje. Es por eso que besarnos se convirtió en el juego preferido de los dos. Nos besábamos en los cuartos, en la cocina, en los baños, en el bus del colegio... en fin, en cualquier lado. Nuestra relación pudo haberse acabado cuando yo y mi familia nos mudamos lejos de la ciudad, a media hora aproximadamente, pero no fue así.

Como mi tía estaba feliz por la casa que nos compramos (ella siempre quiso vivir en una casa también ya que los apartamentos donde vivíamos eran muy pequeños), iban a visitarnos muy a menudo, y eso significó para Carolina y para mí, nuevos sitios para besarnos, y para mis padres y mis tíos, un gran dolor de cabeza, ya que ahora nos íbamos a la calle, al jardín, al patio, al carro de mis padres a "jugar nuestro juego". Nuestro gusto por besarnos no llegó a más, excepto por una sola vez en casa de mis abuelos.

Todos los fines de año nos reuníamos toda (o casi en su totalidad) la familia, por parte de mi padre, en la casa de mis abuelos paternos, quienes vivían como a unas 10 horas de mi casa. En uno de esos diciembre o enero (mi memoria no da tantos detalles), estábamos mi prima y yo haciendo lo que mejor sabíamos hacer, y estábamos en un cuarto de esa casona, cuando, no sé ni cómo, de repente estaba yo acostado encima de ella. ATENCIÓN: Lo siguiente será un relato sólo para adultos, así que si no te sientes preparado, ¡no sigas leyendo! Bueno, continúo. Estábamos besándonos y ya en esa parte de mi vida me pasaba lo que le pasa a todo pre-adolescente cuando está excitado, solo que no sabía el por qué me pasaba, pues resulta que ahí estaba yo, encima de ella, sin saber lo que hacíamos, y ella debía de estar sintiéndolo porque me estaba guiando, algo así como: Más abajo, a la derecha. No, te pasaste. Sube un poco más. ¡Ahí!. Ella me estaba guiando hasta su vagina, ¡aún teniendo la ropa puesta! De pronto alguien entró en la habitación y nos descubrió en el acto, pero afortunadamente fue otro primo nuestro, un par de años mayor que nosotros, que sólo dijo: ¿Qué hacen? Y nosotros le respondimos con un inocente: ¡Nada! Claro que él sabía lo que estábamos haciendo, pero no dijo nada, nos supo guardar el secreto.

Bueno, hasta aquí mi primer capítulo de mis Crónicas. Me perdonan lo largo en comparado a mi primer post. Próximamente publicaré más datos de mi adolescencia y luego un relato bien detallado de mi primer novio oficial.

¡Cuidense!


Los niños son las personas más sabias del mudo, sólo que sin malicia.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Bienvenidos

Hola!
Mi nombre aquí es Assail Linus, aunque no es mi nombre real. Tengo 24 años y hace ya 1 año y 9 meses que acepté mi bisexualidad.

Antes de esa fecha no aceptaba lo que me estaba pasando. Decía que sólo era la adolescencia. Que se me pasaría pronto. Que sólo necesitaba a una mujer para hacerme reaccionar. Pero esos pensamientos pronto quedaron atrás.

No sé qué fue en verdad lo que me hizo "salir del clóset" (tampoco creo que lo he echo del todo), pero creo que en gran parte fué que una de mis mejores amigas descubrió unos mensajes de confesiones que yo había dejado escondidos en mi celular.

Verán, yo antes solía usar mi teléfono como una especie de "diario". Ahí escribía mis inquietudes, mis vivencias, mis auto-descubrientos... En fin, todo lo que me podría causar un problema en cualquier momento. Pero gracias a Dios que no fué así.

Mi amiga leyó esos mensajes un poco antes de nuestra graduación en la uni, y no me dijo nada. El día del acto me entregó una carta y me dijo que no la leyera hasta que halla regresado a mi casa. Se me vino el alma al suelo: En ella me confesó su descubrimiento y me acosejó algunas cosas que en este momento no recuerdo. Lo que sí recuerdo es que me quería morir, me daba pena hablarle y mirarle a la cara. Pero pensé que era mejor hablar con ella cara a cara, quise ser valiente por primera vez en mi vida. Y así lo hice.

El día en cuestión, nos encontramos en un Centro Comercial, y hablamos un buen rato. Le comenté de mis dudas y de mis descubrimientos, le dije que aunque aún me seguían atrayendo las mujeres, algunos hombres también me llamaban mucho la atención. Ella fué comprensiva y me supo escuchar muy bien. Fué tan relajante poder decir todo lo que siempre quise decir antes, sin miedos. Finalmente me sentía libre... sin ninguna duda.

Desde ese momento (no puedo creer que ya van a pasar dos años) ella y yo hemos tenido una gran relación de amistad. De vez en cuando pasamos algunas semanas e incluso meses sin entrar en contacto, pero al momento de reanudarlo siempre nos ponemos al día y hablamos por horas.

Ella es una de las personas a la que le he contado mi verdadera identidad, mi verdadero yo... de las otras las contaré en otro momento. Ahora me despido, esperando que les haya agradado el relato. Próximamente incluiré otras historias y relataré con bastante detalle mis vivencias con mi primer novio formal xD

Cuidense!

La amistad perfecta es la que existe entre hombres buenos, iguales en virtud.
Aristóteles